Hacia la segunda mitad del siglo XVIII, el platino, que había sido descubierto casi 400 años antes en el continente americano, experimentó un tremendo auge en Europa y, tras conquistar el universo de la joyería, se abrió paso poco a poco en la relojería. Conocido como "el metal de los reyes", este material noble corona relojes excepcionales como el Classique 5177 y el Classique 7787. Fieles a las características físicas de la colección (bisel fino, corona estriada, enganches estilizados y canto acanalado), las cajas de estos dos nuevos modelos están creadas por primera vez en platino, con 38 mm de diámetro y 8,8 mm de altura para el Classique 5177, y 39 mm de diámetro y 10,3 mm de altura para el Classique 7787. |